
Ha llegado el momento. Muchos éramos los que esperábamos para ver esta nueva locura de la factoría de ideas formada por Quentin Tarantino y Robert Rodriguez. Una unión que, o bien te encanta o bien repudias, pero no te deja indiferente. Esta vez, se trata de atacar otro de los temas favoritos de estos dos cinéfilos de toda la vida: las pelis de terror de serie-B. Y creedme cuando digo que no se han quedado cortos...
La peli podría pasar perfectamente por una de las obras maestras de George A. Romero o John Carpenter (no me refiero a Fantasmas de Marte, obviamente). Situaciones verisímiles, dentro de la inverosimilitud, momentos cómicos, mucha sangre y visceras y capacidad de colocar a la gente que está viendo la película en situación hacen que la peli merezca ser vista.
Todo empieza cuando un científico (Naveen Andrews), que vende un gas nocivo a una facción del ejército (comandada por Bruce Willis) de forma ilegal, lo libera a la atmósfera después de que estos intentaran arrebatárselo a las malas. Y por ahí no pasa él. Pues bien, este gas hace que la gente que entra en contacto con él mute, le salgan erupciones en la piel que acaban convirtiendose ampollas asquerosas de pus y sangre y hacen que las personas pierdan el sentido y acaben aniquilando a la gente que les rodea.
En medio de todo esto se encuentran las gentes de un pueblo cercano, que tendrán que lidiar con el tema. El Wray, Cherry, el Sheriff Hague, J.T., el doctor Block y su señora... todos se verán afectados por estos sanguinarios seres y tendrán que aunar fuerzas para sobrevivir a ellos...
Otra de las cosas interesantes de estos personajes, Rodriguez y Tarantino, son el sinfin de cameos de amigos y gente del mundo del cine, conocidos de las series B, reyes del gore, ciencia ficcion y otros géneros hacen en sus películas, y esta no es una excepción.
Tenemos en esta película a Michael Biehn, el sheriff, que hace unos años fue enviado del futuro a proteger a Sarah Connor, madre de su oficial superior y jefe de la resistencia y la acabó dejando embarazada. También tenemos a Jeff Fahey, J.T., en la película, que en su día fue el protagonista de El Cortador de Césped y de algunas otras películas poco consideradas a nivel comercial. El incansable Michael Parks, aparece donde un ranger de Texas debería, ya sea en una masacre en una boda (Kill Bill), como buscando a unos ladrones fugados de una prisión (Abierto hasta el Amanecer). Tom Savini, el maestro de la sangre y creador de las películas de Creepshow. Josh Brolin, el hermano mayor de los Goonies y Wild Bill Hicock en Jóvenes Jinetes y, cómo no, Danny Trejo... el popular machete y nuestro Cheech Marin (Odelay!).
Una peli asquerosa... pero no me esperaba menos.
Muy bien lograda. Y los toques de humor...en los momentos clave...Un 8.5...si señor!!!
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada